Existen una gran cantidad de factores que actúan negativamente en el estado de nuestra piel. El envejecimiento crónico y sobre todo la exposición prolongada a los rayos del sol están relacionados con la aparición de manchas. Aunque en ocasiones tan solo afecta al aspecto estético, en otras pueden llegar a convertirse en un problema de salud.

Antes de analizar los posibles tratamientos a aplicar, es necesario detallar previamente las causas que provocan la aparición de manchas, así como los diversos tipos que existen;

¿Por qué salen manchas?

Las causas pueden tener diversos orígenes y ser la consecuencia de diferentes circunstancias. Como ya hemos mencionado, la mayoría de las causas están íntimamente relacionados con la exposición continuada a la luz solar. Entre las causas más importantes, destacamos las siguientes;

  • Envejecimiento cronológico: el paso del tiempo no sólo supone la aparición de manchas en la piel, sino que afecta también a su propia firmeza, con la consecuente aparición de arrugas.
  • Fototipo bajo: se entiende por fototipo la capacidad de la piel para asimilar la luz solar. En las pieles blancas, de fototipo bajo, es más habitual la aparición de manchas que en las oscuras.
  • Tabaco: entre los muchos efectos nocivos que provoca el trabajo, su consumo propicia el cáncer de piel, provocando posibles brotes de manchas.
  • Embarazo: los cambios hormonales pueden ocasionar manchas alrededor de la boca, en las mejillas y en el rostro. En ocasiones pueden perdurar hasta después del embarazo.
  • Medicamentos fotosensibles: existen ciertos medicamentos que, unidos a la exposición al sol, pueden generar reacciones cutáneas.
  • Contaminación: recientes estudios han demostrado que existe relación entre la exposición a la contaminación y la aparición de manchas pigmentarias, principalmente en el rostro.

Tipos de manchas

Aunque existe una gran diferenciación de tipos de manchas, en este caso queremos resaltar aquellas que están relacionadas con la hiperpigmentación de la piel. Esta se produce cuando hay un exceso de melanina, el pigmento natural que proporciona color a la piel;

  • Efélides: las pecas son consecuencia del aumento de la melanina en la propia epidermis. Suelen ser pequeñas y de color marrón y se manifiestan habitualmente en zonas donde hay mayor exposición a la luz solar.
  • Nevus: los lunares se forman en el momento en el que las células pigmentadas crecen de manera agrupada. A diferencia de las pecas, los lunares pueden llegar a ser peligrosos, por lo que en aconsejable realizar una revisión dermatológica.
  • Léntigo solar: la piel puede dañarse simplemente con la propia exposición crónica al sol como por quemaduras solares. En ocasiones pueden confundirse con las propias pecas. Es necesario una adecuada prevención con protectores solares.
  • Léntigo simple: también guardan cierta similitud con las pecas, al ser de color marrón. Es necesario acudir a un dermatólogo para que descarte posibles riesgos, sobre todo si producen con un gran tamaño o de manera irregular.
  • Melasma: se trata de manchas simétricas que se muestran principalmente en el rostro y que afectan sobre todo a mujeres durante su embarazo. Se producen como consecuencia del aumento de la melanina en la dermis.
  • Hiperpigmentación por fármacos: los medicamentos pueden llegar a ser causantes de la aparición de una hiperpigmentación de carácter secundario, suelen ser manchas con tonalidades rojizas que aparecen en el mismo lugar y cada vez que se toman determinados fármacos.
  • Sustancias fotosensibilizantes: los perfumes o medicamentos fototóxicos e incluso sustancias vegetales pueden provocar manchas en la piel que inicialmente se presentan con un color rojo y van evolucionando a tonos más oscuros.

Tratamientos despigmentante

Antes de aplicar un tratamiento en concreto es necesario identificar previamente y con la mayor exactitud posible tanto el origen de la mancha como las características de la misma.

Hay que partir de la base de que no existe un único tratamiento posible sino que este deber personalizado y seleccionando cuidadosamente. Hay que tener en cuenta también que para que los efectos de un tratamiento puedan llegar a ser visibles es necesario que transcurra un cierto tiempo, ya que los efectos no son inmediatos.

Una de las pautas a seguir durante el tratamiento y quizá la más importante es la de evitar la exposición continuada a la luz solar. Por ello, es aconsejable iniciar este tipo de tratamientos en los meses de otoño o invierno y utilizar un fotoprotector superior a quince incluso en días nublados.

Para finalizar, solo nos queda daros unos breves consejos para cuidar la piel que podéis aplicar incluso más allá del verano. La prevención es con toda seguridad el mejor tratamiento de todos.

Uno de los principales consejos que aunque pueda parecer obvio siempre es necesario recordar, es el uso de fotoprotector de 30 como mínimo. El uso de gafas y sombrero, principalmente en verano y entre las 12 y las 16 horas, es más que recomendable. Evitar el tabaco y el seguimiento de una dieta equilibrada en verduras y fruta pueden ayudar a prevenir la aparición de manchas en la piel.

Esperemos que este artículo os haya sido útil, puede solicitarnos cualquier información o realizarnos cualquier consulta. Desde Farmacia Amparo Burgos evaluaremos su caso de manera personaliza. Estamos a vuestra disposición en la C/Alicante nº 11 de Puzo o bien en el teléfono 961 42 05 02 o en Whatsapp  648 11 75 37.

 

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