Las enfermedades venosas son uno de los cuadros clínicos más comunes en los países industrializados. El 90% de la población adulta presenta síntomas como pesadez en las piernas o pinchazos y calambres en los miembros inferiores. Entre un 10 y un 50% la población adulta sufre varices en las piernas. La vida sedentaria, la obesidad o el aumento de la esperanza de vida son algunos de los factores que precipitan la aparición de esta enfermedad.

Para poder entender bien cual es su origen, como prevenir su aparición y como tratar y minimizar los síntomas de las varices es importante saber cómo funciona nuestro sistema venoso.

Sistema venoso

Las venas son las encargadas de llevar al corazón la sangre procedente de todos los órganos. El sistema venoso está formado por tres tipos de venas cuya clasificación está determinada por su localización y función dentro del sistema:

  1. Venas profundas: sus paredes son fuertes y están localizadas en los músculos y a lo largo de los huesos. Su papel es fundamental pues transportan más del 90% de la sangre de las piernas hacia el corazón. Los músculos, especialmente el de las pantorrillas, comprimen las venas como si se tratase de una bomba de propulsión con el fin de que la sangre ascienda y llegue al corazón.
  2. Venas superficiales: sus paredes son más finas y están localizadas en la capa grasa que se encuentra debajo de la piel. Debido a su localización, no tienen la capacidad de propulsar la sangre al corazón, pues no están entre los músculos.
  3. Venas perforantes: las venas superficiales desvían la sangre a las venas profundas a través de un sistema de interconexión constituido por una serie de venas denominadas perforantes.

Además de todo este entramado, es necesario tener en consideración la existencia de un sistema de válvulas de un solo sentido que son las responsables de evitar el retroceso de la sangre (como consecuencia del efecto de la gravedad), de tal forma que, si la fuerza de la gravedad intenta retroceder la sangre, las válvulas se cierran para evitar su retorno. En reposo absoluto, las válvulas venosas carecen de función, sin embargo, durante el esfuerzo abdominal y el trabajo muscular se pone en juego el papel de estas válvulas.

El bombeo de los músculos de los miembros inferiores son muy importantes, pues facilitan el retorno de la sangre venosa al corazón gracias a que la válvula venosa impide el retroceso. Ahora bien, si la válvula no funciona correctamente, los músculos inferiores por ellos mismos son incapaces de impedir la acumulación de sangre en las extremidades inferiores.

Etimología de la insuficiencia venosa

La insuficiencia venosa se produce cuando la contracción de los músculos que rodean a las venas es insuficiente o cuando las válvulas están alteradas y no pueden evitar por completo el retroceso de la sangre o cuando tiene lugar una obstrucción venosa.

Por tanto, cuando el sistema no funciona adecuadamente, el retorno venoso no se realiza correctamente. La consecuencia más inmediata es que se produce una acumulación de líquido en los miembros inferiores con aumento de presión venosa. Conocer la etimología es por tanto importante para saber como curar la insuficiencia venosa en las piernas.

Tipos de varices

Vemos a continuación qué tipos de varices existen según su etimología:

  1. Sin signos de enfermedad venosa.
  2. Arañas vasculares: son capilares minúsculos con paredes muy finas que se han agrandado. Se reconocen por su forma de araña. Se cree que su aparición se debe a factores hormonales por lo que aparecen con mayor frecuencia en mujeres, sobretodo durante el embarazo, puesto que la progesterona dilata las venas.
  3. Varices primarias o esenciales : no se conoce exactamente el origen, si bien lo más probable es que se deba a una debilidad de las paredes de las venas superficiales. Como consecuencia de ello, se dilatan y pierden elasticidad. Asímismo, las válvulas, debido a este ensanchamiento, no consiguen cerrarse correctamente, y por lo tanto, la sangre retrocede y genera una mayor dilatación de las venas. También es característico la insuficiencia valvular en las venas perforantes. En este tipo de varices el factor hereditario es determinante en el 97% de los casos.
  4. Varices postflebíticas o varices secundarias: se tratan de varices que aparecen fundamentalmente tras una trombosis. En este caso, se ven afectadas las venas superficiales, así como las perforantes y las profundas (tienen tendencia a la ulceración).

Síntomas de varices en las piernas

Generalmente los síntomas no son directamente proporcionales a la evolución ni a la dimensión de las varices. Es decir, una persona con varices de muchos años de evolución no tiene porqué tener síntomas significativos, mientras que otra persona con pocas varices puede tener síntomas mucho más relevantes.

Además de ser un problema antiestético, las varices suelen causar dolor, pesadez de piernas, edemas, prurito y calambres nocturnos. Pesadez de piernas y edema suelen ir acompañados y remiten reposando las piernas en alto. Estos síntomas son propios de cuando hay una insuficiencia venosa profunda. Respecto al prurito, en muchas ocasiones se confunde con sequedad extrema de la piel. El rascado produce erupción y complicaciones mayores.

¿Por qué salen las varices?

Algunos de los factores que son determinantes en la aparición de varices en las piernas y también en otras partes del cuerpo son los siguientes:

  1. El sexo: mujeres mayores de 50 años tienen más propensión a surgir insuficiencia venosa crónica.
  2. La edad: suelen aparecer con mayor frecuencia a partir de los 70 años.
  3. El peso: la obesidad es uno de los factores de riesgo más frecuente.
  4. Sedentarismo: la falta de ejercicio físico puede generar la aparición de varices.
  5. Tabaquismo. El tabaco es otro factor de riesgo, como para otras muchas enfermedades.
  6. Terapia anticonceptiva en edad temprana.
  7. Exposición constante a focos de calor.
  8. Embarazos y menopausia: las varices durante el embarazo suelen ser muy habituales.
  9. Intervenciones quirúrgicas de cadera, rodilla…
  10. Alteraciones en el sistema nervioso simpático cuya consecuencia es una alteración en la tonicidad de la pared de las venas.
  11. Postural: estar un periodo largo de tiempo sentada o de pie durante todos los días.
  12. Estatura: a mayor altura, mayor esfuerzo para bombear la sangre hacia el corazón lo que puede favorecer la aparición de varices.
  13. El factor hereditario.

Consejos para evitar las varices

Si ya sabemos cuales son las causas por las que aparecen las varices ahora veremos la otra parte. A continuación, vamos a exponer algunas medidas que nos ayudan a minimizar los síntomas y a saber como prevenir las varices:

  1. Durante el reposo nocturno, elevar las piernas hasta 15 centímetros.
  2. Evitar la obesidad. El sobrepeso es uno de nuestros grandes enemigos.
  3. En viajes largos utilizar medias de compresión.
  4. No permanecer largos periodos de tiempo sentado o de pie. En caso de estar mucho tiempo sentado se recomienda realizar paseos cortos cada dos horas.
  5. Durante el día elevar las piernas al menos 10 minutos y tres veces al día cada 8 horas.
  6. No usar prendas ajustadas como pantalones, fajas, botas… que pueden ejercer un efecto torniquete.
  7. Usar calzados cómodos, flexibles y que eleven hasta medio tacón.
  8. Mantener constantemente la piel de las piernas hidratada.
  9. No fumar.
  10. Evitar el estreñimiento.
  11. Hacer ejercicio controlado: andar sobre suelo o agua, practicar natación es altamente recomendable.
  12. En el momento de la ducha, echar un chorro de agua fría desde el pie hasta la cadera durante, al menos, 10 segundos en cada pierna. El agua fría para las varices es sin duda una buena opción.
  13. Evitar ambientes cálidos o focos de calor como saunas, exposición directa al sol, baños con agua caliente, calefacción por suelo radiante, depilación con cera caliente…
  14. Disminuir la sal, ya que retiene líquidos en el embarazo, todas las medidas preventivas deben de potenciarse puesto que hay cambios hormonales, aumento de peso, aumento de presión abdominal e incremento de volumen circulante.

El objetivo de todas estas recomendaciones es aumentar el tono muscular, facilitar el retorno venoso y saber como evitar las varices antes de su aparición.

Tratamiento para las varices

El mejor tratamiento de varices es fundamentalmente sintomático. Su objetivo es prevenir la agravación de la insuficiencia venosa y minimizar los síntomas que conlleva la evolución de la misma. Una vez las varices están instauradas, únicamente las medidas quirúrgicas pueden eliminarlas.

Terapia compresiva

La terapia compresiva puede clasificarse en tres tipos según el tipo de medida a adoptar;

  • Medias de compresión elástica: son medias que aplican un a presión decreciente desde el tobillo hasta rodilla o cintura. Esta presión se mantiene constante independientemente de la situación en reposo o actividad de paciente.
  • Medias de contención: son medias de compresión para varices que en reposo no ofrecen resistencia. En movimiento, su rigidez ejerce oposición a los músculos. La consecuencia inmediata es un aumento en la contracción muscular para afrontar esta oposición, lo que ayuda a la reducción del edema producido por la propia insuficiencia venosa.
  • Medias mixtas: son sistemas multicapa que combinan ambas medidas.

La adaptación de medias debe ser personalizada y debe de modificarse en función de la evolución del edema en el caso de que haya que tratarlo o del grado en el que se encuentre la enfermedad.

En cuanto a como se ponen las medias de las varices, estas deben colocarse al despertarse diariamente y de forma continuada. Es muy importante observar que no hagan arrugas ni torniquete. Es decir, la media debe estar muy bien adaptada para que cumpla su fin que es aumentar la presión de los tejidos y disminuir el tamaño de las venas.

Terapia farmacológica

Como hemos dicho anteriormente, el tratamiento farmacológico para varices en las piernas se limita a minimizar los síntomas. Principalmente se centra en disminuir la permeabilidad capilar, aumentar el tono de las paredes de las venas y evitar la inflamación del endotelio vascular.

  • Acción sobre el tono venoso: favorecen el retorno venoso por la acción constrictora que ejercen sobre las fibras musculares de las paredes de las venas (extracto de ruscus y dobesilato de calcio).
  • Acción antiinflamatoria sobre las válvulas y paredes venosas: su función es proteger la estructura de las válvulas y reducir el tamaño de las venas (troxerutina, diosmina, hesperidina).
  • Acción sobre los edemas: el exceso de permeabilidad vascular produce edema. La permeabilidad vascular está regulada por factores de crecimiento de endotelio vascular. Se ha observado que, pacientes con enfermedad vascular crónica, tienen elevados niveles de factores de crecimiento que producen una hiperpermeabilidad.

Activos como rutósidos, escina, extracto de ruscus, extracto de uva o dobesilato de calcio reducen este exceso de permeabilidad y previene de futuros edemas. Por otra parte; los diuréticos son eficaces para la reducción de los edemas ya instaurados.

Tratamiento quirúrgico

Aunque las varices pueden eliminarse o extirparse quirúrgicamente, solo sirven para aliviar los síntomas y eliminar problemas estéticos. En realidad, la cirugía de varices no sirve para eliminar definitivamente las varices.

  • Escleroterapia: se basa en obstruir una vena generando un coágulo sanguíneo. El tratamiento de escleroterapia para varices consiste en inyectar una sustancia que irrita y produce una trombosis venos superficial inofensiva. Es inofensiva porque el coágulo se transforma en una cicatriz y forma taponamiento en esa vena. Ahora bien, cabe señalar que en ocasiones el coágulo puede disolverse en vez de convertirse en una cicatriz y, por tanto, la obstrucción no tiene lugar. Por otra parte, cabe señalar, que normalmente aparecen otras venas varicosas. Actualmente, han mejorado esta técnica, de tal modo que, además de inyectar una sustancias para generar coágulo, utilizan unos vendajes especiales para reducir el tamaño del coágulo mediante la compresión del diámetro de la vena inyectada. Las ventajas de esta técnica es que no requiere anestesia, puedes hacer vida normal y pueden ir tratando las nuevas venas varicosas a medida que van apareciendo.
  • Terapia con láser: de momento, se usa con fines meramente estéticos. Consiste en aplicar una corriente continua de luz de alta intensidad para producir la coagulación de las pequeñas arañas vasculares de tamaño reducido. Los posibles efectos adversos son enrojecimiento y la pigmentación de la piel, por lo que hay que realizar los oportunos cuidados después de láser en varices.
  • Cirugía: en la intervención quirúrgica se trata de eliminar la mayor cantidad de venas, excepto la safena. La vena safena es la vena superficial más larga, se extiende desde el tobillo hasta la ingle y es muy útil en aquellos casos que se produce bloqueo en otros vasos sanguíneos. Esta es la principal razón por la que el cirujano, en la actualidad, intenta conservarla.

La técnica consiste en hacer dos incisiones, una en ingle y otra en tobillo, introduciendo un alambre de un extremo a otro y tirare para extraerla. Puesto que las venas superficiales intervienen en no más de un 10% en el retorno sanguíneo, no influye significativamente la extirpación de las mismas, pues el 90% del retorno depende del sistema venoso profundo.

Conclusiones

La insuficiencia venosa crónica afecta a más de un 50% de la población. Diversos factores agravan o precipitan la aparición de la enfermedad, mientras que los tratamientos que existen en la actualidad se centran principalmente en aliviar sus síntomas y prevenir posibles complicaciones, sin llegar a curar.

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