El estreñimiento es un problema muy común entre la sociedad actual. Los datos dicen que aunque alrededor de un 20% lo sufren aunque no más de 1% acude a la consulta del médico. También resulta curioso saber que el estreñimiento en mujeres es más frecuente que en hombres, y el problema se agrava a partir de los 65 años.

Síntomas del estreñimiento

Oficialmente, y según consenso establecido por grupos de expertos en trastornos funcionales digestivos, un paciente sufre estreñimiento cuando en más del 25% de las deposiciones sufre dos o más de los siguientes síntomas al menos durante 12 semanas en los últimos 12 meses:

  • Esfuerzo excesivo.
  • Heces duras y/o tamaño pequeño.
  • No tiene sensación de vaciado completo.
  • Necesita maniobras manuales para facilitar la defecación.
  • Tiene sensación de obstrucción ano fecal.
  • Menos de tres deposiciones por semana.
  • Si no hay criterios suficientes para diagnosticar un colon irritable.

Cabe señalar, que la frecuencia de deposiciones varía entre dos veces al días y hasta tres deposiciones a la semana. Por tanto, una deposición cada tres días, cuyas heces son de aspecto normal y que no requiere esfuerzo, no puede considerarse estreñimiento.

Tipos de estreñimiento

Según la duración del problema podemos clasificarlo como agudo o crónico:

Estreñimiento agudo o transitorio

Se presenta de forma ocasional por diversas causas. Puede darse por estrés, cambios de dietas, un cambio de hábito cotidiano, por un tratamiento farmacológico y/o cuando abusamos del sedentarismo.

Estreñimiento crónico

Se considera crónico cuando la duración del estreñimiento es superior a tres meses. En estos casos el estreñimiento puede ser funcional o secundario a otras causas. Si es funcional en la mayoría de los casos no se logra identificar la causa o causas del estreñimiento. Durante mucho tiempo se ha pensado que las dietas pobres en fibra y la falta de movilidad eran los culpables. No obstante, el aumento de fibra en la dieta y la incorporación de ejercicio físico en muchos pacientes ha conseguido mejorar su estreñimiento, mientras que en otros no han sido efectivas estas medidas.

Otras causas tipificadas son: alteración en la motilidad del colon, problemas neurológicos o alteración en la correcta obertura del ano en el momento de la defecación. También existen factores de riesgo como la ingesta baja de fibra, una dieta hipocalórica, sexo femenino, edad avanzada, inactividad física, depresión, consumo de fármacos con efectos secundarios astringentes o incluso un bajo nivel educativo y socioeconómico.

En los casos que el estreñimiento es secundario su origen puede deberse a enfermedades metabólicas como diabetes o hipotiroidismo, enfermedades neurológicas como Parkinson o esclerosis múltiple, enfermedades intestinales o de colon como cáncer, o en tratamientos crónicos con medicamentos que favorecen el estreñimiento.

Fármacos que provocan estreñimiento

En muchos casos, el estreñimiento viene causado por la ingesta de fármacos que como efecto secundario puede provocarlo. Por eso, y para hacer un diagnóstico rápido es importante saber qué medicamentos pueden causar estreñimiento. Aquí tenéis una lista:

  • Antiácidos para el alivio del ardor como las sales de aluminio y calcio.
  • Anticolinérgicos como amitriptilina, levodopa o carbodopa, para tratar Parkinson, depresión, ansiedad o nerviosismo.
  • Anticonvulsivantes como fenitoína o ácido valproico para tratar epilépsia.
  • Antidepresivos tricíclicos como la amitriptilina.
  • Antipsicóticos para tratar la esquizofrenia como el haloperidol o la risperidona.
  • Calcioantagonistas para tratar la angina de pecho o la hipertensión como diltiazem, verapamilo o nifedipino.
  • Suplemento de calcio: carbonato cálcio y fosfato de calcio.
  • Suplementos de hierro para tratar anemia y deficiencias de hierro.
  • Opiáceos para tratar dolor oncológico como fármacos que contienen morfina.
  • Antitusígenos o analgésicos que contengan codeína.
  • Diuréticos como la furosemida.
  • Abuso de laxantes.

Tratamiento contra el estreñimiento

En realidad, existen diferentes tratamientos para el estreñimiento. Y muchos de ellos no nos costará nada llevarlos a cabo. Solo es cuestión de acostumbrarse y adquirir buenos hábitos. A continuación los detallamos:

Hábitos saludables

El ejercicio físico siempre es bueno. Permite fortalecer los músculos del abdomen y consecuentemente favorece la evacuación. Andar o nadar estimulan el movimiento intestinal. La ingesta diaria de 1,5 – 2 litros de agua hace que las heces sean más blandas y se deslicen mejor .

Cómo decíamos antes, incrementar la toma de fibra ayuda a aumentar el volumen de las heces. Alimentos para combatir el estreñimiento hay muchos. Legumbres, kiwis, nueces, plátanos, ciruelas pasas o cereales suplementados con fibra pueden ser de gran ayuda. No obstante, el efecto de la fibra no es inmediato y puede producir gases y dolor abdominal si la cantidad ingerida es excesiva. ¡¡Cuidado!! Si se aumenta el contenido de fibra y no se aumenta la ingesta de líquidos, el efecto puede ser contrario al buscado, favoreciendo el estreñimiento.

Por tanto siempre es aconsejable incrementar gradualmente la fibra e incorporar probióticos para equilibrar la flora intestinal. Los complementos que contengan probióticos y prebióticos ayudan a mejorar el tránsito intestinal y evitan la acumulación de gases ya que cepas como Bifidobacterium Lactis o Lactobacillus Casei consiguen aumentar el pH del colon pues son capaces de sintetizar ácidos grasos de cadena corta que estimulan el intestino.

Y algo que no deberíamos hacer. A veces tendemos a aguantar la evacuación. Es importante acostumbrarse a defecar cuando se perciba la sensación de evacuar, no aguantarse.

¿Quién no se ha leído un libro o lee el WhatsApp en el baño en el baño? Puede parecer una tontería, pero un ambiente cómodo y relajado es bueno. Los nervios o el estrés pueden llegar a bloquear los músculos anorectal que impiden la evacuación.

También puede ser muy efectivo acostumbrarse a ir al cuarto de baño en una hora fija del día. El horario que se considera más adecuado es el de la mañana después del desayuno.

Laxantes para el estreñimiento

En el caso que las medidas anteriores no sean suficiente podemos, de forma puntual, hacer uso de laxantes. Para elegir el más adecuado es muy importante saber cual es el origen del estreñimiento. Vamos a clasificar a los laxantes en función de su mecanismo de acción:

Formadores de volumen fecal

Se trata de sustancias que absorben el agua, hinchan la masa fecal e indirectamente son capaces de estimular el movimiento intestinal. Además, tienen la capacidad de reblandecer y eliminar las heces. El resultado no es inmediato y debe administrarse con abundante agua, pues de lo contrario, producen mayor estreñimiento. Es aconsejable no tomar junto con medicamentos de estrecho margen terapéutico pues pueden favorecer su absorción. Dentro de este grupo se encuentran las semillas y la cutícula de Plantago Ovata y la Metilcelulosa (Plantaben,Agiolax).

Ablandadores de masa fecal

Se utiliza en aquellos casos en el que las heces están muy secas y duras. Se utilizan sobretodo como preventivos, pues tienen escaso efecto laxante cuando el estreñimiento está muy instaurado. Son sustancias que no se absorben, pero por su capacidad tensioactiva pueden favorecer la absorción de otras sustancias de difícil absorción, por tanto, debe evitarse tomar junto con otros medicamentos.

Lubrificantes

Actúan recubriendo las heces, de tal forma que, evitan la reabsorción de agua, y, por tanto, favorecen su lubricación. El más popular es el aceite de vaselina y el aceite de oliva. Cabe señalar algunas advertencias importantes respecto a la toma de aceite de vaselina: No debe ser administrado junto con comidas pues retrasa el vaciado gástrico. Además, disminuye la absorción de vitaminas liposolubles como las A, E, D y K. Por todo ello, debe ser administrado en ayunas o antes de acostarse y de forma ocasional. Tampoco debe ser administrado a pacientes que estén tratados con anticoagulantes o en embarazadas pues pueden aparecer bajos niveles de vitamina K en el feto.

Tanto los laxantes suavizantes como los lubrificantes, se pueden utilizar en aquellos casos que se deba mantener heces blandas para evitar esfuerzos como es en el caso de enfermos con hernia abdominal, post parto… Circunstancias en las que el paciente no deba hacer esfuerzos.

Osmóticos

Son sustancias que atraen agua hacia la luz intestinal, pues disminuyen el pH, de tal forma que aumentan el movimiento intestinal y así favorece la eliminación de las heces. Se presentan por dos vías de administración: vía oral como es el caso de la Lactulosa (Duphalac) o el Macrogol (Cansenlax) y vía rectal como es el caso de los supositorios de glicerina (Rovi, Vilardell) o los enemas (Micralax,Verolax, Dulcoenema). La lactulosa se administra en estreñimiento crónico, especialmente en pacientes encamados o que no deban hacer esfuerzos. Los supositorios de glicerina actúan por su doble efecto, por una parte, tiene capacidad de atraer agua y, por otra parte, tiene efecto irritante lo que favorece el estímulo reflejo de la defecación. Suele actuar después de 15-30 minutos.

Dentro de los laxantes osmóticos vamos a hacer una mención especial a las sales de magnesio y sodio. La acción de estos iones es muy rápida, actúan tras 2-3 horas de toma , de hecho, algunos de ellos solo se aconseja cuando hay que hacer vaciado completo del colon como es en el caso de endoscopias (Citafleet), intoxicación o envenenamiento. Están contraindicados en embarazo, menstruación y enfermedades que cursan con inflamación aguda o crónica del intestino. También está contraindicado en pacientes con insuficiencia renal o cardíaca pues pueden provocar sobrecarga de electrolítos.

Estimulantes

Son muy eficaces y actúan por varias vías. Son capaces de incrementar el agua en la luz intestinal y también estimular la movilidad de intestino. Su acción es efectiva a las 6-8 horas después de la toma según el individuo (Fave de fuca, Gutalax, Dulcolaxo, Bekunis Complex, Evacuol, Píldoras Zeninas). No obstante, no es aconsejable tomar más de una semana. Los efectos secundarios son severos: perdida intestinal de proteínas, deshidratación y mala absorción de alimentos, entre otros.

Estreñimiento en el embarazo

El estreñimiento durante el embarazo es bastante frecuente. Alrededor del 30% de las mujeres lo sufren. La progesterona reduce el movimiento intestinal, además en el segundo trimestre, la presión que ejerce el útero dificulta el paso de las heces, la toma de hierro en algunas ocasiones también es un factor a tener en cuenta junto a la bajada de actividad física debido a esta situación especial.

Las primeras medidas a tomar son las indicadas en el apartado de hábito saludables: incrementar la toma de agua y de fibra, aumentar la actividad física adaptada al estado de la gestante. Si no es suficiente y persiste el estreñimiento, los laxantes de primera elección son los formadores de masa por su inocuidad, tal es el caso de las semillas de lino, plantago ovata o fibra guar.

Laxantes que no deben tomarse por su toxicidad son las sales de magnesio, los laxantes estimulantes porque pueden inducir el parto, tal es el caso del sen, la frángula, el aceite de ricino o el aloe. Los supositorios de glicerina, los enemas y los microenemas, pueden usarse puntualmente, pues parecen bastantes seguros aunque no hay evidencia suficiente.

Estreñimiento en bebés y niños

Respecto a los bebes y los niños es difícil detectar el estreñimiento porque puede variar. Desde una deposición al día hasta puede que pase una semana hasta la siguiente deposición. Si las heces no son duras y el aspecto es normal, no se considera estreñimiento. Principalmente, la frecuencia varía debido a la inmadurez de los músculos intestinales.

Debe considerarse estreñimiento cuando el bebe o el niño presente dos o más de los siguientes problemas:

  • Heces secas y/o duras.
  • Dificultad para defecar.
  • Heces opael higiénico manchado de sangre.
  • Abdomen hinchado.
  • Regurgitación en el caso de bebes.
  • Si hay retención fecal, aparecen manchas líquidas en la ropa interior del niño.
  • En el caso de niños con menos de tres deposiciones a la semana.

Algunas de las causas que pueden producir estreñimiento en bebes y niños son:

  • Cambio de lactancia materna o leche artificial.
  • Quitar el pañal.
  • Que el niño no quiera ir al baño de la guardería o colegio.
  • Cambio de hábitos en la hora y tipo de comida.
  • Toma de medicamentos como el hierro.

Cómo combatir el estreñimiento en bebés:

En bebes menores de dos meses es aconsejable aumentar la ingesta de agua o de zumos. En el caso de bebes mayores de 4 meses en los cuales ya se ha introducido alimento sólido, se debe administrar alimentos y cereales enriquecidos con fibra y, por supuesto, con un extra de ingesta de agua o zumos para reblandecer y activar los músculos del intestino.

En el caso de los niños, debemos hacer exactamente lo mismo respecto a la dieta rica en alimentos con fibra y en beber abundante agua. Y si no es suficiente se puede añadir algún laxante tópico como son los supositorios de glicerina en niños menores de 5 años. Podemos también utilizar de forma puntual enema pero solo para niños mayores de 2 años.

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